martes, 26 de mayo de 2020

Historia de un pajero.

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Cosas que pasan.

Historia de un pajero.

Antes que nada para aclarar, la siguiente historia no me paso a mi le paso a un amigo se los aseguro.
Sucedió en una noche de insomnio, no podía dormir y eso  podría ser porque al día siguiente tendría un examen de alta importancia, así que tomo una decisión que se ha tomado desde siglos inmemorables, sí,  tomo la deliciosa decisión de  masturbase, jalarse el ganso, darle a la maraca o hacer como el culombio en fin, también  opto por una técnica legendaria  llamada a mano cambiada primero con la izquierda y luego con la derecha   no había nada emoción así que  decidí coger… digo… decidió mi amigo coger su teléfono  y con su plan de datos con tecnología 4G entro en la página  donde pasan los mejores videos porno en full HD 4k con sonido envolvente y escogió su categoría favorita “lesbianas asiáticas” en esa categoría las mujeres  tiernas y blancas con vaginas rosadas y con traseros pequeño lo ponían a cien, luego de 3 horas y 45 minutos de porno corrido y jalándole a la matraca con técnica de mano cambiada y con  método detenido, cabe mencionar que  dicho método detenido costa de parar por un 1 minuto antes que termites, pero este método es peligroso ya que grandes cantidades de líquido blanco se acumula en los huevos dicho todo eso.
Entre en el placentero y deliciosa autosatisfacción con mi mano izquierda imaginando que una asiática me la chupaba estando a punto de terminar  y todos saben que  cuando se llega al punto máximo no se piensa en el parar sino en seguir y antes de llegar la etapa final apreté con mi mano derecha para poder frenar la presión que venía para fuera, válgame Dios la cantidad fue abrumadora tanto que se escapaba por los dedos rápidamente mi amigo le entro el sentimiento de culpa decía cosas como por Diosito que esta será la última paja que me haga, el líquido  Salió con tanta presión  que le cayó en el abdomen y pecho era tanto la porquería que no sabía  qué hacer y si se movía un centímetro podría formar un reguero, y no manchar la cama era su mayor prioridad no podía utilizar la mano derecha porque el reguero sería más grande  así que tomo la trágica decisión de untarse con la mano izquierda todo el líquido como si fuera bronceador y con su mano derecha la abría poco a poco mientras el miembro se encogía  tuvo la grandiosa idea de limpiarse la mano en un calcetín que tenia de bajo de la cama,  el tibio líquido restregado en todo su pecho  y el fresco que le daba el abanico hizo que tuviera una noche inolvidable.

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